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CALLAO con TESOROS de PIRATAS


Cortesía de Domingo Zavala Marttini

CALLAO con TESOROS de PIRATAS

Autor:  Byzantium (Domingo Zavala Marttini- Textos y Fotografías)

 http://welcome.to/domingo 

Caminar, es la actividad mas deliciosa después de la practica diaria de un paseo en bicicleta y que decir del navegar. Y de ese modo vamos a recorrer hoy, terrenos jamás conquistados por los Piratas del Caribe, en América.

A media hora de la capital de Lima en Perú, se encuentra el primer puerto que tuviera vital importancia durante mas de quinientos años en el comercio entre la corona española y los indígenas reducidos a servidumbre. Se trata de la Provincia Constitucional del Callao, pintoresco lugar con gente de espíritu porteño y vivos ánimos sociales. Lugar que posee multi-etnia versátil, adaptable a todo ámbito laboral, social y geográfico. Este recorrido como es obvio, lo iniciaremos en el mar, y lo primero que nos recibe es el Faro enclavado en lo que se le denomina como muelle "La Dársena", lugar de ensueño cuyas aguas nos hace recordar las del río Nilo. Un verde esmeralda por la riqueza del plancton en sus heladas aguas.

Justamente esta gran bahía permite días de playa y deportes refrescantes de verano con  temperatura que llega a los 39° C en estos últimos tiempos, entre los meses de enero a abril. Es placentero y romántico ver al horizonte como se alejan las grandes naves comerciales, abrirse paso a mar abierto con sus grandes containeres en la cubierta, mientras que cerca a la costa en loca carrera practicantes de motonáutica o remo surcan veloces este mar carente de olas. Agua que va y viene entre tumbos de sabanas espumantes entre los cantos rodados (piedras redondeadas que reemplazan a la ausente arena.

Frente a estas costas encontramos un primer tesoro, una gran isla que hace las veces de gran rompeolas natural, allí llegamos en velero, en busca de sus inmensas reservas naturales y a buscar los cofres dejados por aquellos piratas que trataron de conquistar este bello suelo. Y para gozo de todo expedicionario, encontramos un comité de recepción fabuloso, tras la isla, los amigables lobos de mar al vernos se nos acercaron ronqueando a lanzarnos a nadar con ellos, miles de ellos nos rodearon y jalaron cogidos de sus aletas; ya de nuevo en la embarcación dimos  la vuelta completa a la isla desembarcando entre cerca de doce reliquias enterradas.

Entre las tumbas incaicas no investigadas, encontramos los cofres del tesoro abandonados y saliendo a flor de tierra de piratas que circularon por estos mares y murieron en combate, por enfermedad o por algún reto personal. Hay tumbas de Holandeses, Ingleses etc. Allí están, a la espera de la visita de tributarios presentes. Incluso las sombras de esqueletos se broncean al fuerte sol, fosilizados cual tatuajes en piel de tierra. Son las huellas presentes de medio milenio de corsarios tras los tesoros del imperio del inca que estaban siendo trasladados hacia Europa en débiles embarcaciones. 

De regreso a tierra firme, nos encontramos con muchos vestigios no explotados adecuadamente por los del lugar, pues el turismo es nulo por aquí, por eso lo de descubrir tesoros es muy cierto. La cuidad guarda aun vestigios de armamentos, estilos, colecciones y calles muy a la usanza de aquellas épocas. Sus calles, se parecen mucho al barrio antiguo de Chueca en Madrid, cual gemela, tiene esa gracia decorativa del arabesco y el neoclásico, largos balcones de madera y calles de pedrería adoquinada. Solo su gente es diferente, que no a buscado progreso.

Una de sus reliquias mas preciadas es la fortaleza del Real Felipe, tarde tres horas en recorrer sus murallas de sólida piedra, hoy Museo sobreviviente de todos los tiempos, incluso de un tremendo tsunami que lo cubrió con un manto de mar de más de treinta cuadras de alto, sin dañarlo y sin remojar sus almacenes, se llevo a todos sus habitantes a mejor vida. Su primera piedra fue colocada un primero de agosto de año 1747 justamente para proteger a la ciudad de invasiones o ataques marítimos, desde su torreón mas alto se puede divisar todo el litoral e incluso las lejanas y altas montañas del inicio de la cordillera central que cruza todo el continente desde Chile hasta el sur de Colombia.

Y como es clásico en todo viajero, no podemos retirarnos de la ciudad sin visitar sus iglesias, sobre todo su catedral y pedir los tres deseos acostumbrados, bella reconstrucción de la que se cayera en el tremendo sismo de 1940, iluminada modernamente luce deslumbrante en la noches nubosas sin estrellas, allí se dan incluso los mejores conciertos de orquesta sinfónica de verano que gracias a su acústica permite los mejores sonidos instrumentales jamás escuchados.

Ahora, cogemos nuestra bicicleta y nos iremos a otros parajes que continuare captando y contándoles especialmente para los amigos de AstrolabioNet.


Cortesía de Domingo Zavala Marttini
Publicado Wednesday 4 de January de 2006